Todo lo que seríamos si nuestra vida se conformase en risas
Y seríamos inmortales de tanto reír. Nuestra risa curaría todas las enfermedades del mundo, viviríamos 1.000 años más y no dejaríamos de reír.
Y seríamos las reinas del mundo porque nada apagaría el escándalo de nuestras almas carcajeadas y, a veces, destartaladas.
No miraríamos atrás y tampoco recordaríamos todo lo que nunca llegó a suceder mientras perdíamos el tiempo pensando que alguien llamaría a nuestra puerta para devolvérnoslo.
Nuestras lágrimas tejidas de invisibilidad serían de oro y nos encantaría sentirlas porque sería la risa quien las provocara.
Por una vez, por una mísera vez, tú y yo seríamos las personas más felices del mundo y dejaríamos de callar para, por fin, correr como alma que lleva el diablo.
Porque él fue quien nos vendió la fuerza para luchar y competir. Y buscar una vida en la que la risa nos coronase en la cima del mundo.
