Hacía tiempo que no nos veíamos
por palabrasinaudibles
Te bailo a destiempo.
Te miro y te empapo de silencio. Se consume tu cigarro y no me das tiempo a devolverte el humo de las despedidas instantáneas. De las que se consumen tras fotografías en blanco y negro.
Me oculto entre las luces demasiado cegadoras. Noto cómo me sigues con la mirada y sonrío. Eres la viva imagen de la incomodidad y yo me crezco. Me encanta arrinconarte y verte desarmado, ya te has fumado tu única barrera protectora.
Te bailo a destiempo y no entiendes cómo llegaste hasta aquí. Sé que nunca fuiste un ave nocturna y, tan fuera de tu hábitat como estás, nunca estuviste más camuflado. Bienvenido a mi mundo de sombras, te prometo que te dejaré salir cuando terminemos este sueño de mentiras y decepciones.
Me acerco a la barra, pido un chupito de tequila. Nunca fue mi bebida preferida pero hoy me apetece arder. Cuando levanto la mirada estás a mi lado y todavía noto que no sabes muy bien por qué estás aquí. No te preocupes, será nuestro secreto. Las luces tienen su encanto y la noche sabe que no debe contar nada a los que todavía viven por el día. Otro tequila para ti, ya sé que tampoco es tu bebida favorita pero hoy no importa.
Te miro a los ojos y me gustaría decirte que esto es teatro, una obra de ficción mal escrita, quizá incluso una de esas películas que nunca llegará a estrenar, pero resulta que soy tu realidad y, joder, no puedes decir que estés haciendo un esfuerzo por evitarme. Diría que incluso te está gustando caer en este infierno sin sentido. Total, solo somos música, luces, sombras, todos tus secretos y yo.
Ya sé que no estás entendiendo nada, que quizá pienses que estoy loca y que no sabes adónde va a llevar esto pero teniendo en cuenta los tiempos que corren, a lo mejor lo único que necesitas es que alguien robe dos minutos de tu tiempo y te haga olvidar que la vida es, a veces, el mismo sinsentido que esto que acabas de leer.
Bienvenido a mi mundo de luces y sombras. Espero que vuelvas.
Te prometo que bailaremos siempre que quieras, al fin y al cabo es nuestro secreto.
