Veneno

por palabrasinaudibles

Respira hondo, deja la mente en blanco, detén el tiempo. No existe nada a tu alrededor.

Sigue el sonido de mi voz y mi promesa vacía de melodías que hemos dejado de escuchar, ya solamente te hace falta saber que este es el latido de mi corazón bailando junto al tuyo. Coordinados con tal perfección que son como veneno para la sangre si alguna vez cesasen su danza.

Busca mi promesa en este segundo detenido sin prisas en una cárcel que encierra todas las respuestas que aguardan a tus preguntas. Tienes la llave, sólo necesitas encontrar la cerradura correcta y estás a un único paso de hacerlo.

Porque somos veneno sin antídoto, una respuesta a mil preguntas. Somos la libertad encerrada en la enfermedad del tiempo y somos la decisión que nosotros elegimos.

Pierdo la noción de la realidad mientras me obsesiono por la necesidad de saber que escuchas mis palabras y lees entre mis líneas desordenadas; mientras me pierdo en tu laberinto de cristal.

Eres brillante y eres luz, guías el compás de mis pasos y lo cierto es que soy una extensión de tus silencios y una frase inacabada en todas las promesas que te hago.

No busco el futuro y no pienso el pasado porque tengo el presente en tus ojos cerrados y en tu corazón de cristal.