Gama de colores
por palabrasinaudibles
Lo intenta. Una y otra vez, una y otra vez, sin cesar, sin pensar, sin perder, sin miedo y sin ilusión.
¿Dónde quedó la ilusión? Es su pregunta diaria, un círculo vicioso del que a veces es imposible escapar. Sabe que los días más grises ya terminaron pero dónde queda la ilusión no lo sabe. A veces relegada al último puesto de la lista vital se abre paso en una carrera de fondo, mientras compite con una serie de fantasmas que en realidad no existen.
Su cabeza le lleva a los momentos en los que lloraba en silencio en una habitación que le parecía más oscura de lo que realmente era. A aquellos lugares en cuyos bancos y asientos reposan todas las miradas desafiantes, que le retaban a derrumbarse, a perder la fuerza que una vez fue parte de su esencia. ¿Dónde está?
No puede parar esa carrera de fondo y un día cualquiera, sin previo aviso, abre los ojos. La luz le penetra tan fuerte que le ciega pero entonces, cuando todo comienza a clarear y sus ojos se adaptan a esa luz deslumbrante, por fin ve que la vida está llena de colores, que los matices existen en tanto quiera verlos y que no hay ni un solo tono grisáceo si no lo permite.
Ve que siempre habrá alguien que perciba esa luz, la esperanza, la ilusión que se ha abierto paso entre el miedo y la desesperanza. Ve que no hay nada imposible, que somos lo que construimos frente a la desolación que las tormentas dejan a su paso; que los recuerdos solamente son eso: recuerdos.
Que la gama cromática de su vida es un abanico infinito de nubes, sonrisas, pasos, caídas, cicatrices, segundos impalpables, esperanza y amor disfrazado de todo aquello que a veces no supo identificar.
Y lo intenta una última vez. Es la definitiva y ahora se alza tan fuerte como un diamante, pura e indestructible. Tan gigante como quiera serlo y su habitación ya no es una cárcel, sino el principio de un mundo maravilloso que se postra ante sus pies deseoso de ser descubierto.
