Punto y final
por palabrasinaudibles
Si es tabú no hablamos de ello, si es finito intentamos no pensar en lo inevitable y si somos energía constante y cambiante exprimimos todo nuestro jugo hasta deshidratarnos.
Esa es la constante de nuestra vida.
Olvidamos que el tabú está descrito para ser desafiado, para retar cada una de sus variables y convertirlas en una realidad menos cruda, a la que podamos mirar a los ojos mientras proclamamos tan alto como podemos que no tenemos miedo.
Olvidamos, también, que la finitud, los incisos y el cénit de cada historia lo escribimos nosotros con cada punto y coma que establecemos en el momento adecuado.
Dejamos correr, a su vez, toda nuestra energía y no nos damos cuenta de que no debemos olvidar que ésta debe volver.
Somos cambio, una fuente indestructible de vida electrizada en busca de nuevos recorridos, de nuevas corrientes inagotables.
Somos infinitud, retos y desafíos. Somos todo lo que queramos ser, imposibles e indestructibles. Tan indoloros e intensos que no nos damos cuenta de que a veces perdemos el foco de atención y dejamos de ver que también somos una sonrisa, una mirada y esa corriente de energía que nos atrae y nos empuja a querer tocarnos en un instante que convertiremos en eternidad y grabaremos de manera silenciosa entre carcajadas que jamás llegaremos a escuchar porque estamos demasiado sordos para oír lo verdadero de la finalidad de los minutos que nos separan del punto y final que no quisimos ver llegar.
“Borders I have never seen one. But I have heard they exist in the minds of some people.”
infinitud límites y energía
