por palabrasinaudibles
A veces se manifiesta en forma de sonrisa, otras en un gesto apenas imperceptible y otras, las menos, en una palabra que se pierde en suspiro que solamente te inspira incomprensión. Odias esa manía suya pero no deja de causarte gracia, no intentes ocultarlo.
A veces, os duelen las palabras que os lanzáis sin pensar; otras, éstas son las únicas que parecen ser vuestro vínculo de unión absolutamente aleatorio pero tan sólido que ni el vendaval más terrible podría disolverlo.
Ni siquiera os dais cuenta del significado de las canciones en forma de silencio que pronunciáis, estáis tan ensimismados que no conseguís ver que vuestras heridas podrían ser cicatrices imperceptibles si vuestra verdad se convirtiese en la realidad que tan desesperadamente habéis estado buscando y acumulando en recuerdos que ya están algo desdibujados.
Y si os miráis aunque sea un segundo sabréis que todos esos puñales verbales son lo único que se desangran, sabréis que no hay lugar más seguro en este planeta que este momento y ahora. Sin escudos, sin armas, sin banderas blancas, treguas, ni tablas. Sin vencedores o perdedores.
Entenderéis que esos juegos no hacían más que consumir esa energía de la que bebéis cuando susurráis a escondidas para que nadie más oiga unas promesas que, quizá, se revelan demasiado osadas para revelarlas en voz alta. Entenderéis que esa misma energía es la que os da la vida cuando cerráis los ojos y la oscuridad es lo único que parece tener lugar.
Entonces abrís los ojos, miráis a vuestro alrededor como si fuese la primera vez y uno de los dos redescubre esa sonrisa algo tímida, ese roce que hace que tu piel reaccione a mil por hora y escuchas esas últimas palabras que siempre perdías en un momento de despiste. Y la verdad es que te parece que el día se ha iluminado de repente, no importa si diluvia, nieva o el Sol se asoma más tímido que de costumbre; de repente sientes toda esa adrenalina que te hace ver que hay veces en la vida que merece la pena arriesgarse, alzar la voz y gritar al mundo con tanta valentía que tus promesas ya no suenen osadas, sino a realidades que se adhieran a vuestras vidas y no durante unas horas o unos segundos, sino durante todo el camino que recorráis con vuestro corazón.
http://www.youtube.com/watch?v=YYc9NPiVw7c
Que tu camino tenga corazón.
