Retrato de alguien que sabe que la vida es maravillosa

por palabrasinaudibles

Es algo tímida, muy blanca de piel. Tiene los ojos tan verdes que te podrías perder en ellos y el pelo negro a la altura de los hombros y lleva un flequillo que acusa de ser un círculo vicioso.

Es algo tímida pero en seguida puedes hacerle reír. Tiene una sonrisa preciosa y una vez se instala en su cara no hay quien se la quite. Le gusta observarlo todo aunque casi nunca pregunta y tiene la costumbre de irse a un sitio donde suena un continuo Let’s rock, everybody let’s rock. Hay personas a las que les gusta vivir en otra época, esa es la suya.

También es un poco artista, le gusta ver cualquier película de Disney, Dreamworks o qué se yo y analizarla. Dicho sea de paso que es diseñadora gráfica y va a ser la mejor animadora de 3D del mundo.

El caso es que es una de esas personas que hacen que tu vida pueda ser diferente. Es decir, no todos los días te encuentras a una bailarina de ballet clásico, diseñadora y portadora de sonrisas y corazón; de modo que quiero pensar que es especial aunque ella no lo sepa y se queje de que el mundo ya no es lo que era y que nadie entiende su visión soñadora y romántica de la vida. Pero si ella supiera cómo la vemos creo que se echaría a llorar.

También he de decir que su «qué vida tan maravillosa» es envidiable y me acompaña a cualquier sitio y en cualquier momento. Es de esas cosas que se tatúan en el alma y te obligan a sonreír cuando te acuerdas de ella.

De modo que, por todos los años que ha soportado mi mal humor continuo, mis excentricidades y mi sarcasmo, me siento en la obligación de recordarle que no sólo la vida puede ser maravillosa, sino que ella también lo es y, vaya adonde vaya, debe saber que cuando mira a alguien un poco de felicidad renace en esa persona.