Artífice de mil y una tormentas, se ha desangrado por no ceder ante el consumo de su propia personalidad. No puede destruir todo cuanto es y cuando debería ser y no puede causar más mentiras que el daño que ya hizo.

Le robó el corazón y la dignidad, le despojó de cualquier atisbo de fragilidad y se sintió como una auténtica reina de las tinieblas…

(Puede que continúe…)