Grita hasta que te quedes sin voz, el mundo te escuchará
por palabrasinaudibles
Reír, llorar, gritar, saltar, empujar, dormir. No dormir.
Hoy ha reído hasta llorar. Gritó y saltó como cuando tenía cinco años y ha jugado más que nunca. Se ha sentido feliz y todo por ver una mirada sonriente. Una luz como hacía tiempo no encontraba en ninguna esquina.
Y estaba escondida, reducida a una señal microscópica en el rincón de un café líquido y no tan oscuro.
Giró la luz, sumió la penumbra y se sitió bien por primera vez en mucho tiempo. Caminando descalza sobre cristales de recuerdos que se amontonaban en su mente. No le hizo falta más porque la felicidad, hay veces que se detiene un segundo. Efímera cual suspiro en una mirada eternamente radiante.
Permitid que os diga que hoy ella era un ángel que, por primera vez, no está perdido en una ciudad llena de sombras, sino de esperanzas ocultas y miedos que poca a poco caerán.
Solamente hay que soñar, vivir, recordar, seguir adelante. Jamás decir que no y sonreír.
Just Stay Golden.
