Por Pedro
Y no te marcharás, no tan fácilmente.
No te dejaremos ir, tenlo claro. Te recordaremos una y otra vez, una y otra y otra. Hablaremos de tus chistes malos, de tus fetichismos. Nos contagiaremos de tu energía indestructible, insaciable, positiva y siempre curiosa. Y recordaremos tus poemas, tú magnífico escritor, que me dijo una vez que era su vía de escape. Ojalá yo tuviese tu mismo valor.
Y pensaré en cómo al verte por las mañanas gritaba un escandaloso «Peter». Sin saber por qué el verte nos sacaba una sonrisa a todos.
Por ti, por tus recuerdos, por tu futuro. Descansa en paz, amigo. Te vamos a echar tanto de menos…
