por palabrasinaudibles

He vuelto.

Más fuerte que nunca, tan fría y desquiciada como siempre y más triste que la solitaria eternidad, pero no importa porque sigo mi propio camino ahora y para siempre. Sin ti, sin él y sin mi sonrisa imposible de recomponer. Deshecha y forjada en el infierno, desilusionada por la vida y las mentiras que ahora yo creo a semejanza de mi maldita imagen.

He vuelto y no creo en el destino ni en la casualidad, pues ellos rompieron los hilos delgados y frágiles de mi vida anterior. Porque la casualidad quiso que yo estuviese en el lugar equivocado en el momento perfecto, cuando vi en tus ojos a alguien que no eras tú obligándote a romper todos mis sueños plasmados en palabras, aquellos que nunca tuvieron la voz suficiente para gritar y convencerme de que el mundo podía estar a un paso de la luz eterna del Sol, ésa con la que siempre soñé. Así que ahora me toca, por fin, cobrar lo que nunca merecí.

Y ahora y ayer; sueño con tus ojos suplicándome misericordia pues te odio. A ti y a él.

Y tus ojos llorarán sangre cristalina a la par que yo aplaudo a mi delicada psicopatía. Siempre bella y ligera, dulce acompañante.

Te odio y te añoro pero te mato…una y otra vez sueño con tu vida corriendo sin sentido por mis manos.