Dulzura sádica
por palabrasinaudibles
Anoche tuve una fantasía.
Soñé con tu sangre recorriendo mis dedos finos y sedientos de tu tacto de muerto. Vi cómo se te escapaba la vida mientras yo no hacía nada por evitarlo y, además, me recreaba en tu dolor acariciando tu cuello pálido y cubierto de sudor frío mientras tú me susurrabas palabras incoherentes en las que supongo me suplicabas clemencia.
La verdad es que disfruté y sonará cruel, pero adoré esa sensación sádica de poder que poco a poco me seducía con su perfume transparente y ligero, que me obligaba a deshacerme en sonrisas de codicia a la par que manejaba mis extremidades obligándome a acercarme a tu cuerpo moribundo, mientras tu alma se desprendía y se perdía en el abismo.
Anoche tuve una fantasía…Soñé que por primera vez recibías el castigo que merecías.
Soñé que cada uno de los huesos de mi cuerpo que alguna vez habían recibido un golpe tuyo se curaban hasta ser como los de un recién nacido.
Y soñé con tu sangre, con tu debilidad, con tu cobardía.
