Castillos en el aire.

por palabrasinaudibles

Siempre estás distraída, todo el día pensando en las musarañas. Me pregunto qué estarás pensando… Pero me encanta verte tan feliz, ver que puedes ir a sitios que son solamente tuyos, construyendo castillos en el aire.

De pequeña soñaba que daba dos pasos agigantados y que entonces volaba y luego, ilusa yo, corría por el jardín a ver si podía de verdad. No era capaz de distinguir del todo la realidad de mis sueños y cada vez que no se hacían realidad o que uno de mis sueños resultaba ser mentira me desilusionaba y lloraba en un rincón a lágrima viva esperando a que alguno de los grandes entendiese mi desesperación.

Y luego llegaron las pesadillas. Ya no podía dormir bien, todas las noches me despertaba con el corazón en un puño asustada de mi propia sombra y ya no dormía más en toda la noche. Es más llegó un momento en que me empezó a dar miedo quedarme dormida, temiendo lo que pudiese pasar…

Entonces te conocí a ti, que siempre sonreías y me decías que respirase hondo y que no me preocupase. Me hacía gracia porque no te creía pero sólo con escucharte ya me sentía mejor y un poquito más feliz.

Te debo tanto… No eres capaz de imaginarlo, pero cada vez que te doy las «gracias» me preguntas que por qué y me dices que yo te he ayudado más de lo que tú a mi, y yo no lo entiendo, te pido que me lo expliques y me dices que algún día lo entenderé.

Quiero saber qué se pasa por tu mente…quiero saber para poder quererte del todo.

Quiero quererte como si volásemos juntas en un cielo en el que los sueños y los castillos en el aire son de verdad.