No tener miedo a nada es no tener esperanza.

Me duelen los sueños… Últimamente no hago más que verte como si un espejismo fueses y apareces en cada esquina que doblo y en cada frase que pronuncio.

Te aborrezco porque cada vez que nos encontramos tu aliento helado me envuelve y me lleva consigo. No entiendo por qué estás jugando tanto, ¿por qué no me llevas de una vez por todas contigo? ¿A qué esperas? No piensas contestarme, ¿verdad? Lo harás cuando a ti te plazca, se que no me equivoco.

Y te dedicas a asustarme en sueños, a alardear de tu poder sobre mí, pero la verdad es que estoy empezando a perderte el miedo…Cuando estás muriendo lentamente llega un momento en que tú misma te conviertes en mi mejor amiga, así que deja de intentarlo pues una vez más soy una persona sin miedo, una persona sin esperanza…