Scars

por palabrasinaudibles

Dios, la echo tanto en falta… Añoro su cuerpo enredado en las sábanas y las horas en silencio de su mirada rota, perdida en un mundo con el que yo no puedo ni tan siquiera soñar. Su etérea compañía batiendo los resquicios de mi soledad usurpada y custodiada por las sombras señoras de mis pesadillas.

Pudiérela hacerla volver de entre los muertos, rescatarla de las garras frías de Poseidón y del sabor de la muerte conquistada por Hades.

Desearía borrar cada exacto  momento en que era derrotada por los monstruos de su mente y poder mantenerla junto a mi; y así, contemplar su cuerpo cicatrizado por aquellas heridas que nunca desaparecen, por los puñales que clavaron en su corazón, en su vida…