por palabrasinaudibles

Ayer Bela y yo tomamos café por primera vez en mucho tiempo. Nos decidimos a hablar sin secretos y sin barreras. Y lo conseguimos.

Lo curioso es que al hablar con ella noté que había algo diferente en sus ojos, algo que, aunque ella no quisiera reconocer, parpadeaba como una lucecita que intenta hacerse más y más fuerte. Le pregunté qué era lo que la estaba haciendo cambiar y me dijo que nada. Sí, incluso habiendo dicho que hablaríamos abiertamente ella nunca puede contar todo. Así es la pequeña…

Pero aunque desviase la mirada para que yo no deshiciera su muralla resquebrajada, pude ver que la tristeza muda que solía acompañarla se había disuelto y ahora ese halo no la devoraba.

Hablábamos de cosas banales, sin importancia cuando nos quedamos en silencio… Ella apartó la vista, como ya era costumbre suya y yo escudriñé sus gestos. Entonces me di cuenta de que había alguien, alguien que la estaba haciendo cambiar, alguien que estaba consiguiendo que dejase fluir esa luz con la que soñábamos todos, que ya nos parecía haber imaginado…Estaba tan bonita…

Esta mañana me han llamado del hospital, hay una chica que se llama Bela, que dice ser mi hermana. No tengo ninguna hermana pero ella no tiene más familia. Cuando he llegado al hospital le he preguntado que dónde está él y lo único que me ha contestado ha sido: esperándome…

Después cerró los ojos, dejó su mano apoyada en la mía y la vi irse volando para reencontrarse con él…

Esa luz…sí, es ella..¿no?

Te echaré de menos pequeña.