Cuidado.
por palabrasinaudibles
A partir de las doce de la noche se llama Dana, se enfunda en su ligero vestido de color negro y calza sus zapatos de charol infinitos. Se pinta los labios de color rojo y sus ojos verdes se convierten en los de una diosa sin piedad.
Con parsimonia se perfuma en el cuello, las muñecas y el tobillo derecho; ahora un rastro de Valentino la acompaña en sus noches de locura cara y pija. Echa mano de su bolso D&G y por fin abandona su guarida.
Allá por donde pasa despierta las miradas curiosas de los extraños y más de uno queda hipnotizado por su olor. Dana camina sin mirar a nadie y por fin llega al lugar más escondido de la ciudad, donde sólo los más exclusivos tienen el lujo de entrar. Se sienta en la barra y pide en un susurro un Ángel Caído, que un camarero joven le sirve sin preguntar; se enciende un cigarrillo fino y fuma en silencio mientras bebe meticulosa.
Cuando no llevas más que media hora en el club y cuatro cigarrillos un chico de su misma edad se acerca y se sienta a su lado. Sin dirigirle la palabra le pide otra copa, esta vez un Daikiri, que ella toma sin rechistar y cuando ambos han terminado se miran y sin mediar palabra se levantan y se van al baño privado por el que pagan para que parezca una suite.
Dana se acerca peligrosamente a su boca y él sin contenerse más tiempo la agarra de la cintura con las manos y la besa sin vergüenza alguna. Ella deja sus brazos muertos y permite que ese chico la toque sin miramientos. Juntos caminan por la habitación mientras que la locura les envuelve y por fin ella reacciona y le desabrocha el pantalón, le arranca la camisa y se tumba en la cama boca arriba esperando a que él caiga sobre ella. Entonces él la agarra de las muñecas, la aprisiona y ella contiene la respiración en un momento que se le hace terriblemente placentero y a la vez doloroso…El juego ha comenzado y los dos cuerpos ahora son sólo uno.
Dana es una chica que está loca y que solamente quiere jugar a los gatos un ratito…
Miau.
