Carrousel

Es de noche y a penas queda ya nadie, los niños han marchado ya a dormir. Aquellos pequeños seres que son los que traen la magia a este sitio en realidad compuesto por máquinas muertas se han ido para seguir disfrutando en su mundo de fantasía. Ahora sólo quedamos unos pocos, tan solo alguna pareja que da su última vuelta en la noria de la vida y un par de grupos de adolescentes que quieren hacer su tirada definitiva en la montaña rusa; intentando averiguar cuál será su suerte.

Yo camino hacia ninguna parte y cuando me quiero dar cuenta veo que estoy frente al carrousel, repleto de luces. Y veo que yo soy el centro y que por una vez gira todo a mi alrededor. Me subo a la gran plataforma y de pronto comienza a girar. Miro a mi alrededor, no sé quién lo ha activado pero al ir fijándome en las figuras, veo sentados en ellas a cada uno de los hombres a los que he amado, a todos con los que he querido jugar, a aquellos a los que jamás acaricié y a esos que solamente pudieron hacerme daño. También veo mis miedos, algo más a lo lejos, difíciles de comprender; y también veo, por último a las ilusiones que ya perdí.

El carrousel gira a mi alrededor, me está mostrando todo aquello en lo que jamás he querido pensar, todas esas cosas que he querido olvidar pero que aun siguen ahí. Sobre todo veo a los hombres que solamente me dañaron, a mis miedos y a mis sueños inalcanzables…

No entiendo porqué, no comprendo qué es lo que puede hacerme tanto daño. Pero lo intentaré una última vez, una última vez me levantaré; antes de que mi carrousel se pare y las luces se apaguen para siempre…