28 de febrero. Bares y silencio

por palabrasinaudibles

Tengo la facultad de perder todo aquello que me importa. Pienso y no logro comprender cómo siempre me las apaño para estropearlo todo. Pero qué te voy a decir, supongo que tú no lograrías entenderlo, a ti que siempre te han ido las cosas como has querido.

Y es que estoy tan cabreada, tan cansada de levantarme día tras día para caminar por la calle y observar ese vacío en el que creo vivir. Estoy harta, no hay más, claro que tú ahora estás con ella y eres incapaz de ver más allá de tu propia sombra. Dios mío, me tienes asqueada; pero no me canso de pensarte, de soñarte, de recordarte en mi piel, en mis sentidos; tu olor, tu sabor, tu risa… Aun así quiero dejar de perderme en el tiempo por ti, quiero borrarte de mi vida, quiero dejar de verte en cada rincón.

Desde que te fuiste he recorrido cada bar que se ha tropezado en mi camino, me he emborrachado hasta caer inconsciente y me he acostado con hombres cuyos rostros y nombres nuncarecordaré, pues en cada uno de ellos te veía a ti. Ni siquiera ebria de despecho he logrado olvidartepor un solo momento, te odio. Te odio y ni con esas dejo de quererte, de imaginarte con ella.

Pero esta es mi dicha, siempre pierdo aquello que más me importa y, pobre de mí, soy una maldita ilusa que siempre guarda ese sentimiento de esperanza que me engaña para luego caer de bruces contra la realidad y verte a ti, de nuevo, con ella y a mí en un bar que no había pisado antes.